La fe de Sigmar arde en nuestros corazones, tarde o temprano lo hará, ¡herejes!
Blog dedicado a Warhammer Fantasy. En concreto, comparto todos los detalles sobre cómo estoy creando mi glorioso ejército del Imperio.
Esta partida de flagelantes vaga por las más recónditas ciudades del Imperio guiados por su líder, un viejo cazador de brujas que fue poseído por un demonio menor de Tzeentch.
El poseído muestra momentos de lucidez y determinación, otras veces no puede soportar la posesión y el demonio toma el control, ¡incluso levita! Por ese motivo va siempre encadenado.
Las Comadrejas de la Asamblea son una conocida partida de halflings que, motivados de la vida, decidieron montar su propia compañía de arqueros y alquilar sus servicios a las diferentes provincias imperiales. También se les ha visto en multitud de ocasiones sirviendo bajo los estandartes del Emperador, nuestro Glorioso Karl Franz.
Sin lugar a dudas, son un poco holgazanes y trabajan con ahínco el enaltecimiento de la gula. Todo eso es cierto, pero no les resta un ápice de determinación cuando dan caza a sus presas.
Entrada breve sobre la conversión de este ingeniero de Nuln, con aire prusiano y cara de pocos amigos
Una pieza más en el haber de la gloriosa ciudad de Altdorf. Sin mucho aspaviento, artilugio básico para lanzar pepino.
Este constructo de hierro y pólvora imperial me ha dado más de un quebradero de cabeza, pero también me siento muy orgulloso de la conversión.
Estos concienzudos y aplicados muchachos vienen con su libreta repleta de precisos cálculos para colocar un buen proyectil en la coronilla de un trol de río.
Me lo he pasado muy bien conversionando esta pieza de artillería y su dotación. El pintado se me ha eternizado un poquito... pero ya está, ya se ha parido la pieza. Empezamos con los detalles.
Ha llegado el momento, mis soldados. Sois el orgullo del Imperio, guardianes nuestra la civilización… Sigmar nos ilumina y protege. ¡Acero y pólvora para las bestias, devolvedlas al abismo! ¡Muerte!
Llegó la hora de meter mano (tiempo, masilla, conversiones, pinceles… ¡y mucho amor!) a una unidad muy conocida dentro de las tropas de El Imperio: los Grandes espaderos. Y dentro de mi ejército decidí darles forma como Caballeros de la Reiksguard a pie. He utilizado miniaturas de Grandes espaderos de metal de sexta edición para representarlos y como de costumbre, me voy a tomar un tiempo para describir y compartir el proceso de creación de la unidad. ¡Al lío!
Una entrada para dar voz y voto a una aguerrida partida de veteranos ballesteros, férreos defensores de las espesuras del bosque.
¡Adelante, mis valientes! Derramemos sangre una vez más por nuestros hogares, por nuestras familias. Pongamos fin a estos pútridos lacayos del Caos. ¡Por nuestra gloriosa historia, por el Emperador!
Aldebrand Ludenhof, segundos antes de emboscar en lo profundo del Drakwald
Mi pequeño homenaje sobre ruedas: acero, pólvora... ¡y mucho boogie woogie! Una pieza oldhamera preciosa que se une a mis huestes imperiales.
Fervorosa y purificadora devoción al gran dios del Imperio, el todopoderoso y amado Sigmar. El impío deberá someterse a la justa penitencia del flagelo.
A continuación todos los detalles sobre el proceso de ideación, creación y pintado de esta unidad de 15 flagelantes.
¡Por Sigmar!
Primer sacerdote guerrero que pinto y conversiono. Algunas curiosidades sobre la composición de este sagrado calvorotas tras el salto de página.
Esta decidida y temeraria unidad de herreruelos al servicio del Conde Helmut Feuerbach de Talabecland ha sido reclutada de entre la más selecta y aguerrida nobleza de Talabheim. Pasen a conocer los detalles.
Un pequeño obsequio para un grande de Fantasy en las redes, con un perfil muy chulo en Instagram y mucha actividad: @Kreugar.
Entrada menos común en este blog pero creo que puede ser de interés para los contertulianos. Os muestro el paso a paso de cómo crear ruedas para conversiones y demás menesteres warhammeriles.
Esta es la primera entrada del año, un carricoche conducido por un hechicero del Saber de la Muerte y su acólito. Y como dijo uno que se hacía llamar noséqué el Gris: "...un mago nunca llega tarde, ni pronto. Llega exactamente cuando se lo propone."
Pupilos de Balthasar Gelt